En que invierten los ricos

 

en que invierten los ricos

Muchas veces pensamos que los ricos invierten en activos muy complejos que solo están al alcance de unos pocos y que nosotros nunca podremos obtener unas rentabilidades ni parecidas para nuestros ahorros porque ellos tienen información privilegiada que nunca estará accesible para nosotros.

Analicemos en qué invierten los ricos

La verdad es que en ocasiones puntuales sí que puede haber casos en los que tener una determinada información puede hacernos ganar una buena cantidad de dinero a corto plazo si compramos justo antes de que la noticia se dé a conocer en los medios de comunicación, pero por norma general esta no es la manera en que invierten los ricos, es decir, las grandes fortunas del planeta.

Los más ricos invierten en productos muy sencillos (acciones y activos inmobiliarios fundamentalmente) y las premisas de inversión que siguen también tienen unas características muy simples que ahora pasaremos a analizar.

Diversificación

Los grandes supermillonarios del planeta suelen deber su patrimonio a ser los máximos accionistas de un negocio propio tremendamente exitoso que a lo largo de los años ha experimentado una evolución en bolsa meteórica. Sin embargo, la mayoría de ellos van vendiendo participaciones de su empresa y van comprando grandes paquetes de acciones de otras compañías en otros sectores de muy diversa índole.

Bill Gates, que ahora en el 2014 ha vuelto al primer lugar de los más ricos del mundo, apenas mantiene un 20% de su patrimonio en acciones de Microsoft, el resto lo tiene diversificado en los más variados sectores, desde medios de comunicación, constructoras, coca cola.

Poco más o menos ocurre con Carlos Slim y Amancio Ortega quienes ocupan el 2º y 3º puesto en la lista Forbes de los más ricos. Ambos han diversificado sus inversiones de sus empresas originales a otras de los más variopintos sectores, con preferencia por el inmobiliario por parte del Magnate Gallego.

La diversificación es una red que protege nuestro patrimonio de los imprevistos que pueden incidir sobre un determinado sector de la economía. Los más ricos tienen sus patrimonios bien diversificados y lo mismo podemos hacer nosotros a nuestra escala.

Si tenemos una cartera de acciones de 10.000 euros podíamos tenerlo dividido en 5 valores donde un banco, una eléctrica, una empresa de telecomunicaciones y una constructora no deberían faltar. A medida que nuestro patrimonio va incrementándose el número de valores y el importe invertido en cada valor debe ir ascendiendo, así por ejemplo si tenemos una cartera con 100.000 euros podíamos tener entre 10 y 15 valores distintos en participaciones que oscilasen entre los 5 y los 15.000 euros cada una.

Carteras conservadoras

En el mundo de las compañías cotizadas hay mucha diversidad. Hay empresas que llevan más de 80 años con sus acciones circulando sobre el parqué mientras que hay otras que apenas llevan unos meses de evolución en bolsa.

Las pequeñas compañías que llevan poco tiempo en bolsa suelen ser valores muy volátiles que se caracterizan por tener una evolución meteórica en su cotización. Lo malo es que esta evolución puede ser tanto al alza como a la baja.

Estas empresas por tanto potencialmente pueden ofrecer grandes rentabilidades y pudiéramos pensar que las grandes fortunas invierten en valores de este tipo consiguiendo revalorizaciones que en algunos casos sobrepasan los 3 dígitos en apenas unos meses. Pues nada más lejos de la realidad. Las grandes fortunas huyen de estos valores como de la peste, y en el caso de que inviertan en ellos, lo hacen con un porcentaje tan bajo de su cartera que ni siquiera un cataclismo en su cotización puede dañarles seriamente su patrimonio.

Los grandes millonarios tienen partes muy importantes de sus carteras en valores con una larga trayectoria empresarial con unos beneficios recurrentes y estables. Es conocida la importante participación de Warren Buffet en Coca-Cola, así como también la de Bill Gates en la misma compañía. Nosotros como pequeños inversores debemos pensar que si estas grandes empresas son buenas para inversores como Gates o Buffet, ¿por qué no van a ser buenas inversiones para nosotros? Otra cosa es a qué precio tengan compradas sus participaciones.

Inversiones inmobiliarias

Aunque la bolsa es una parte muy importante de los activos de estas grandes fortunas, no podemos pasar por alto las inversiones inmobiliarias si queremos conocer realmente en qué invierten los ricos.

Con la explosión de la burbuja inmobiliaria y las grandes caídas experimentadas por los precios de estos activos en los últimos años, la inversión en inmuebles ha pasado de ser la inversión más común en la mayoría de los inversores particulares, a ser terreno reservado para gurús expertos y arriesgados inversores internacionales.

En cierta manera sí que está ocurriendo esto pero para conocer la realidad del mercado inmobiliario hoy en día hay que mirarlo con un poco de perspectiva y no dejarnos llevar por el pasado más cercano.

Sí que es cierto que estos últimos años las caídas en los precios de la vivienda ha llevado a la ruina a no pocas familias que invirtieron sus ahorros de toda la vida en un piso que compraron a un precio desorbitado, que ahora probablemente vale la mitad y que no consiguen venderlo de ninguna manera para conseguir quitarse esa losa de hipoteca que pidieron.

Pero todo esto no les hubiera ocurrido si hubieran conocido y respetado una de las premisas analizadas anteriormente y que sirven de catecismo para la inversión de los ricos, la diversificación. No se puede meter todo nuestro patrimonio en un mismo activo porque en el caso de que su valor decrezca nos estará dando un auténtico hachazo en nuestros ahorros de toda la vida.

La inversión inmobiliaria se ha caracterizado tradicionalmente por ser muy estable y que a largo plazo y combinando las rentas producidas por alquileres con las revalorizaciones de los activos, ha otorgado una rentabilidad muy superior a la de la mayoría de activos.

Nosotros consideramos la inversión inmobiliaria como un pilar fundamental en nuestra estrategia de conseguir la libertad financiera pero nunca se debe hacer una inversión de este tipo a crédito y además sin un respaldo de otros activos que puedan compensar las posibles pérdidas que se originen por una pérdida de valor del inmueble o por un período en el que no consigamos alquilar la vivienda.

Resumen: invirtamos como los ricos

Los muy ricos tienen una legión de asesores financieros que estudian a conciencia cada operación que realizan en las carteras de sus acaudalados clientes. Hace poco Bill Gates hizo una inversión de 131 millones de euros en la española FCC convirtiéndose en el segundo mayor accionista de la constructora.

Está claro que en bolsa nadie tiene la bola de cristal y no sabemos a ciencia cierta cómo puede evolucionar el mercado o un valor en concreto, pero tened por seguro que cuando uno de estos súper-ricos hace una inversión tan importante en una compañía es porque espera obtener una revalorización de esa inversión. Sean cuales sean las causas filantrópicas que apoye cuanto más dinero disponga para ello mucho mejor, por lo tanto, si Bill Gates toma una participación tan importante en una compañía como esta por qué no hacemos nosotros lo mismo y compramos unas pocas acciones de esta empresa cada vez que su cotización se acerca o baja por debajo del precio de entrada del millonario.

Nosotros tenemos una ventaja importante sobre el rico y es que nuestra participación la podemos vender en el mercado en cualquier momento mientras que el rico no puede vender en el parqué su participación porque es tan grande que en el caso de ponerse a la venta ese número de acciones se derrumbaría la cotización lo que iría contra sus intereses. El millonario tiene que encontrar a un inversor institucional fuera del parqué que le compre todo o parte de su participación a un precio pactado y esto le está restando la capacidad de adaptarse a las condiciones de mercado tan rápidamente como podemos hacer nosotros.

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foto: Eric Caballero.

Comments

  1. says

    Muy interesante esta entrada.

    Se suele decir que para ser millonario tienes que apostarlo todo por una única empresa (con su riesgo claro) y cuando ya eres millonario lo único que tienes que hacer para mantenerte así es diversificar.

    Será porque no soy millonario pero la inversión inmobiliaria no me atrae en absoluto, tiene su atractivo no lo niego, pero los activos tan poco líquidos me dan pánico. Es evidente que hay diversos niveles de inversión.

    ¡Mucha suerte con tu blog!

    • alpha says

      Gracias.

      Muchos millonarios han llegado a serlo gracias a una apuesta arriesgada poniendo todos los huevos en la misma cesta, los suyos, los de su familia que los avaló y los de algunas instituciones financieras.

      Uno de los principios fundamentales en inversión es la diversificación y la inversión inmobiliaria puede ser excelente ya que las rentas pueden provenir de los alquileres así como de la revalorización de los activos.

      Lo que es fundamental y complicado a su vez es escoger el “timing” exacto del mercado y a día de hoy creemos que puede ser un momento históricamente bueno para crear un activo en inmuebles.

      Espero verte por aquí a menudo y gracias de nuevo por el comentario.

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